SER MUJER EN LUJÁN (María Celeste Lores)
-I-
Ser mujer en Luján
tiene murmullo de oración y de esperanza,
guardapolvo y tal vez
un dibujo en la pared de nuestra infancia.
Ser mujer en Luján
guarda el suspiro de muchacha enamorada,
es romance y puntillas,
patio, rejas, y un amor de serenatas.
Ser mujer en Luján
viene de lejos, en carreta, por las pampas;
y es mujer la ciudad,
antes Villa, que nació en la vieja estancia.
-II-
Ser mujer en Luján
tiene aromas de una vida perfumada
por la fuerza y la edad
del misterio en la línea de llegada.
Ser mujer en Luján
es la familia y una copa levantada
que celebra así
cuando inicia el manso vuelo de sus alas.
Ser mujer en Luján
viene de lejos, en carreta, por las pampas;
y es mujer la ciudad,
antes Villa, que nació en la vieja estancia.
Ser mujer en Luján
viene de lejos, en carreta, por las pampas.