Entre el tabacal, arena y sol teyú y chicharra
Anda la ramona, madurando sin crecer.
Hojas amarillas aromando su pollera,
Y ningún perfuma en su simple florecer
Perlas de yací, rocio en la flor que deja el alba
Nunca la esperaron en su senda de mujer
Tierra como brasas alpargatas dedo afuero
Cangu ité destino trabajar y no tener
Noche sin encanto plenilunio estéril para el beso,
Sueño de dormirse bajo las estrellas que no alcanzan
Ojos sin brillar, alma sin sufrir pues nunca un amor
Pudo acariciar
Viento abrazador, sudor marrón de boca de horno
Ala del sombrero marchitada sin color
Pétalos volando panambi que le acompaña
Poriahu alegría que le ayuda en su labor
Sombra de timbo, un mainmbu, zorzal y trino
Jarro de agua fresca, perro amigo y dormilón
Y otra vez el surco y hoja y hoja y suelo ardiente
Y otra noche que larga que no llena el corazón
Tiempo de acercarse para rescatarle una sonrisa
Y dejarle en versos aunque más no sea una esperanza
Eira yehe para el corazón de la ramona