GRITO LUJANERO (María Celeste Lores)
Varias carretas que crujen su torpeza de viajero
van con destino a Sumampa, en Santiago del Estero
sin saber que cumplirán un insólito deseo.
Tantas leguas de camino para llegar a esas tierras
obligan a que en la pausa un mate gire en la rueda
las canciones se desatan y las danzas se le mezclan.
Fogoneando hasta que al alba la pampa su paz despierta
descansan los animales y el paisano se renueva
para iniciar la jornada de la histórica sorpresa.
¡MILAGRO!!
¡Milagro! gritó el gauchaje después de un gran forcejeo
con pequeña terracota que se arraigó en este suelo
y abrazó la fe criolla con un grito lujanero.
Virgen gaucha coronada por el amor argentino
Paraguay y Uruguay patrona te han elegido
y custodias el andar del transporte en los caminos.
Cálidos ojitos dulces de Nuestra Madre Morena
con manto celeste y blanco abrigo de nuestras penas:
son colores de mi cielo al igual que mi bandera.
El mundo muy bien conoce hacia Luján el camino
por promesas o por gracias o por pasear un domingo
reviven las esperanzas del sufriente peregrino.