En las calles de Sevilla, un eco nació, Con cada palma y paso, el Flamenco surgió. Mis pies golpean el suelo con amor, Herencia flamenca, un legado de valor. La guitarra canta con fuerza y verdad, Sus cuerdas narran historias de eternidad. Cada palma es un susurro del ayer, Herencia flamenca, siempre ha de volver. Pasión que perdura, sangre en mis venas, Herencia flamenca, amor que no frena. El ritmo eterno vive en mi andar, Herencia flamenca, nunca va a callar. Los olivos vigilan mi baile feroz, Cada paso resuena con su propia voz. La luna nos guía, el fuego nos une, Herencia flamenca, donde mi alma se expone. Mis manos narran historias de honor, Cada giro es puro, un acto de amor. La tierra se une al eco ancestral, Herencia flamenca, un canto inmortal. Pasión que perdura, sangre en mis venas, Herencia flamenca, amor que no frena. El ritmo eterno vive en mi andar, Herencia flamenca, nunca va a callar. Cuando las generaciones pasen y vuelvan, Herencia flamenca, nunca se pierda.