Nos amábamos tanto Que quisimos matarnos Y mis manos fueron un cuchillo Que amenazó con acariciarla Y sus ojos el charco Dónde me moje las ancas Nos amábamos tanto Que llegamos a odiarnos Entendimos que amar Es entregar una licencia Para que te suban al cielo Y te bajen a la mierda Nos besamos tanto Que no nos quedaban bocas Y en su suelo fértil Yo perdí mis cosechas Y en mi camisa sudada Ella puso su ausencia Nos pegabamos tanto en el dance, Que lloraban nuestras entrepiernas Y no lo hacían de alegría Sino de pensar En la ausencia venidera Con ella apagué más luces de las encendidas Desperté más noches que dias Conocí a sus papás feos Y tres nuevas frutas que no conocía Nos abrimos tanto Que nos abrimos un día Hoy camino sin su mano sudando la mía Sin su voz en mi oreja que me lustraba y maldecía Sin su saliva espesa en mi sexo Pero le pienso y me da alegría