Rap de la mata, mata que mata, conciencia barata, bareto y corbata. Pirañas y aletas detrás de mi rima, de esos de corbata que oprimen y lastiman. Rap de la mata, mata que mata, conciencia barata, bareto y corbata. Pirañas y aletas detrás de mi rima, de esos de corbata que oprimen y lastiman. Lástima que el mundo pueda ser mejor, lástima que el planeta está en extinción, lástima que un rapero como yo haga más que ustedes, falsos líderes, por la nación. Niños que lloran, sus voces no se escuchan, 94% de vidas que nadie lucha. Las calles callan verdades que se duchan, ni hablar de que nos pueden quitar hasta la cucha Madres gritan, pero no hay solución, mientras el sistema alimenta al agresor. Un pueblo que resiste con dolor en la voz, porque en Colombia el perdón lo imponen por temor. Yo fumo la verde y eso me alegra, nosotros no tocamos a nadie y aun así se quejan. Pirobos carechimbas, la verdad no se encierra, mi jeta no se calla, sigo firme en esta guerra. Aún respiro el humo de la vieja escuela, el rap es mi arma, mi palabra es candela. Mientras ellos predican, yo denuncio sus cadenas, hipócritas en traje, sus mentiras dan pena. Rap de la mata, mata que mata, conciencia barata, bareto y corbata. Pirañas y aletas detrás de mi rima, de esos de corbata que oprimen y lastiman. Rap de la mata, mata que mata, conciencia barata, bareto y corbata. Pirañas y aletas detrás de mi rima, de esos de corbata que oprimen y lastiman. Piranhas al acecho, pero yo no me asusto, en un sistema roto, el más fuerte es el justo. Lo que venden es falso, pura basura en el gusto, pero sigo creando, nunca me hallan en el justo. Veo en las calles el dolor y la esperanza, los sueños se mueren, pero la calle avanza. Mientras estos en corbata solo dan la danza, nosotros seguimos, aunque nada alcanza. Nos quieren callados, pero somos la verdad, no hay tapujos ni miedo, hay pura claridad. La calle es mi escuela, yo soy de verdad, aunque el mundo se hunda, yo nunca me vo' a callar. Nos llaman ladrones, pero ellos roban el aire, el sistema es una mierda, no vale ni un baile. Nos dicen que caemos, pero el peso no es suave, somos los hijos del barrio, les clavamos el sable. La calle no perdona, el frío duele más, aquí no hay promesas, solo hambre y gas. Nos quieren callados, pero ya no hay paz, yo sigo con mi rap, que lo escuchen, cada vez, más Nos roban la dignidad, pero no nos quitan el alma, somos puño y rima, aguantando la palma. Nos dicen que el futuro está en sus manos, pero en mi rap veo el mañana, no les temo, hermanos.