Me mirabas con esos ojos que juraban nunca fallar, pero en tu voz había un eco de alguien más en tu lugar. Tus manos temblaban al verme, como si el peso de tu traición rompiera el cristal de los sueños que un día llamamos amor. Y ahora el frío llena mi pecho, tus promesas se hicieron cenizas. Me dejaste perdido en el tiempo, en un juego que nunca termina. Cicatrices de mentira, besos rotos sin razón. Me entregaste un paraíso y me dejaste en el dolor. Hoy recojo los pedazos de este amor que se quebró. Ya no hay vuelta, ya no hay llanto, todo se acabó. Te busqué entre sombras y dudas, intentando salvar lo que fue, pero el eco de tu despedida me dejó sin fuerzas, sin fe. Cada \"te amo\" fue solo un reflejo de un amor que nunca existió, un espejismo en medio del fuego que poco a poco nos consumió. Y ahora el frío llena mi pecho, tus promesas se hicieron cenizas. Me dejaste perdido en el tiempo, en un juego que nunca termina. Cicatrices de mentira, besos rotos sin razón. Me entregaste un paraíso y me dejaste en el dolor. Hoy recojo los pedazos de este amor que se quebró. Ya no hay vuelta, ya no hay llanto, todo se acabó. No intentes volver, no hay nada aquí para ti. Solo ruinas de un cuento que nunca llegó a su fin. Las luces se apagan, el telón ya cayó, y en esta historia el perdón se murió. Hoy me marcho sin mirar atrás, con el alma herida, pero en paz. No soy tu sombra, no soy tu error, soy quien renace de tu traición. \"Cicatrices… que ya no duelen más.\"