Había en tu relatos formas de envolver, Paciente yo quería que todo lo que decías no fuera a hacerme padecer Había en tus ojos de mayo castigo de sal Queríente te creía y en tus manos dormían Mis más valientes noches que llenas con tu paz Me das la risa los paisajes la alegria el alimento de todos los días Y el bandoneón Me llenas los bolsillos de tu agua tan divina de ardientes maravillas De bailes de salón Me das camino que lleva sincero a tu casa corriendo a tu aroma Ilenándote de amar Viajante en tus abiertas ciudades Colándome en tus Puentes y en tu río que es de verdad Me das la vida los instante la poesía el aliento en mi agonía Y el bandoneón Y toda algarabía se aleja en compañía de tu filosofía Alumbras mi dolor Y das camino sincero a tu casa vistiendo tu aurora mostrando la calma llenándome de amar Viajante en tus abiertas ciudades colándome en tus puentes y en tu río que es de verdad